

En Uruguay, el vino no es solo un producto; es parte del alma del territorio. Entre todas sus cepas, el Tannat destaca como símbolo nacional, no solo por su calidad enológica, sino también por su carga histórica. Esta historia comienza con un nombre: Pascual Harriague.
Nacido en Hasparren, en el País Vasco francés, Harriague llegó a Salto en el siglo XIX y dejó una huella indeleble. En su finca del norte uruguayo, plantó las primeras vides de Tannat alrededor de 1870, iniciando una tradición que transformaría al país en referente mundial de esta cepa robusta, intensa y noble. Gracias a su espíritu emprendedor, hoy el Tannat es considerado el vino nacional de Uruguay, con reconocimiento internacional y creciente presencia en mercados gourmet.
Para rendir homenaje a su legado, Salto organiza del 10 al 14 de abril la Semana de Harriague, una propuesta cultural, histórica y enogastronómica que reúne charlas, visitas guiadas, muestras artísticas, ferias y encuentros vascos.


Salto / Uruguay – del 10 al 14 de abril
La Semana de Harriague es mucho más que una agenda de actividades: es un reencuentro con el origen, una celebración del trabajo silencioso de generaciones que hicieron del vino un puente entre culturas, memorias e innovación.
Salto reafirma su lugar como cuna del Tannat, proyectando hacia el futuro su herencia vitivinícola con identidad, orgullo y visión sostenible.