

De acuerdo a un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, en el mundo se pierde o desperdicia un tercio de los alimentos producidos cada año para el consumo humano, aproximadamente 1.300 millones de toneladas. Los países que más desechan comida son: España, Reino Unido, Alemania, Holanda, Francia, Polonia e Italia.
Lo que más se pierde
De acuerdo a las estadísticas, aproximadamente, ocho de cada diez hogares tiran comida a la basura. En ellos, lo que más se desecha (el 85,6%) son productos sin elaborar, es decir: vegetales, frutos, cárnicos y lácteos que no alcanzaron a ser procesados en las cocinas de nuestros hogares.
Los por qué de este desperdicio
– El 72% de los consumidores reconoce que desecha alimentos por no organizar bien sus compras.
– El 50% porque se olvida de congelar ciertos productos, que permanecen en el refrigerador hasta que se echan a perder.
– El 37% tira sobras, ya sea directamente del plato o tras haber pasado (sin éxito) por el refrigerador.
Cómo enfrentar esta crisis
Para hacer frente a este fenómeno, los expertos recomiendan, en primer lugar, hacer un examen de conciencia y auto evaluación. Una vez el consumidor sea consciente de lo que desperdicia, debe tomar medidas.
Por ejemplo:
– Elaborar una lista de compras planificada en base a un menú semanal.
– No dejarse llevar por las ofertas del tipo 3×2, con las que se tiende a comprar
en exceso.
– No ir al supermercado con hambre.
– No guiarse sólo por la estética de los productos.
– Ser creativos en la cocina. Usar “las políticas de aprovechar todo de las abuelas: las croquetas, las sopas, la salsa verde, etc.”.
– Consumir siempre antes lo que tenga más tiempo de comprado.