

Por Jacobo Malowany
El pasado 18 de febrero, SHOP NEWS se hizo presente en Atlántida, en el evento “Por amor al arte”. En una tarde luminosa, un viejo ómnibus volvió a rodar con un propósito distinto. No llevaba pasajeros de línea: transportaba pinceles, bastidores y una idea clara de inclusión cultural.
El proyecto “Por amor al arte”, impulsado por Agó Páez Vilaró, convirtió la rambla en aula abierta y dejó una escena que habla del Uruguay que se construye desde la identidad.

El ómnibus -un clásico Viale de Marco Polo de fines de los 80 reconvertido en atelier móvi- es el corazón del proyecto. Su objetivo es recorrer escuelas rurales y contextos alejados, acercando materiales
y tiempo de calidad a niños que muchas veces no acceden fácilmente a propuestas artísticas.
“Mi idea es llegar a todas las escuelas, especialmente las más lejanas y escondidas, para que cada niño pueda conectar con un pincel y un color”.
La artista recordó que el impulso nace en su propia historia. Hija del brillante artista Carlos Páez Vilaró, creció entre soles y murales.
“Siempre soñé con un ómnibus que fuera un atelier móvil. Es una forma de repartir colores por todo el Uruguay, y ojalá también por Brasil y Argentina”.
La frase no suena a metáfora: el bus ya está en marcha y su hoja de ruta incluye los rincones más escondidos del país.
La elección de presentarse en Atlántida no fue casual. A metros del bus se levanta el icónico sol metálico que identifica a la ciudad, inspirado en el universo creativo de Páez Vilaró. Esa escultura, con sus círculos y
lanzas mirando al horizonte, funciona como faro simbólico. Bajo su presencia, los niños pintaron faros, mares y soles propios.
Las imágenes muestran concentración y alegría. Manos manchadas de amarillo, risas que se mezclan con la brisa y familias acompañando. No fue solo un taller; fue una experiencia que quedará en la memoria
escolar de muchos.

La jornada contó con la presencia de la subsecretaria de Turismo Ana Claudia Caram y autoridades departamentales de Canelones, junto a integrantes de la Asociación Turística de Canelones.
Daniel López, directivo de la institución, destacó el valor articulador del encuentro:
“Este día queda marcado en muchos. Son acciones que integran concursos, proyectos culturales y trabajo conjunto. Cuando lo privado y lo público se articulan, el destino crece”.
En paralelo, el paseo en el bus turístico local sumó otra escena significativa. Familias recorriendo la rambla, niños saludando desde las ventanillas y visitantes descubriendo puntos de interés refuerzan una
idea clara: Atlántida se proyecta como ciudad turística de primera.
El impulsor del recorrido, Horacio Yanes, señaló que el circuito continuará ampliándose hacia otros atractivos del departamento, integrando patrimonio, cultura y paisaje en una misma experiencia.

Cuando esos chicos regresen a clase y cuenten que pintaron en el bus atelier frente al mar, no estarán relatando una actividad aislada.
Estarán compartiendo un recuerdo que combina identidad, arte y pertenencia.
El viejo Viale sigue rodando, ahora con otro destino. Lleva color donde antes había rutina. Lleva imaginación donde a veces falta estímulo. Y demuestra que cuando el arte sale al encuentro de la comunidad, no solo embellece: construye futuro.
Desde una rambla que mira al Río de la Plata, la escena dejó un mensaje claro para Uruguay: cultura y turismo no compiten; se potencian.
