
En una señal de fuerte valor simbólico y pastoral, el papa León XIV planea visitar Perú, Argentina y Uruguay en su primer viaje oficial a América Latina. Así lo reveló el cardenal uruguayo Daniel Sturla en declaraciones radiales, confirmando que estas naciones serán prioritarias en la agenda del nuevo pontífice. La información fue inicialmente difundida por el medio peruano Revelación.pe.
El gesto adquiere especial relevancia si se tiene en cuenta que, durante su papado, Francisco —el primer papa latinoamericano— no logró concretar una visita oficial a su país natal, Argentina, ni a Uruguay, a pesar de múltiples intenciones expresadas públicamente. Esa omisión, que generó debates y lecturas políticas y eclesiásticas, parece encontrar ahora un eco reparador en los planes de León XIV.
De origen estadounidense pero con nacionalidad peruana, León XIV fue obispo de Chiclayo, una ciudad con la que mantiene un lazo afectivo y pastoral profundo. En su primera aparición como pontífice, dedicó un emotivo saludo a esta diócesis, lo que desató aplausos en la Plaza San Pedro. Consultado en otra ocasión sobre una posible visita a Perú, respondió con un espontáneo “Ojalá”, dejando entrever sus intenciones de regresar.
La posible llegada del papa a Uruguay marcaría un hecho histórico: desde la visita de Juan Pablo II en 1987, ningún sucesor ha pisado suelo uruguayo. Para muchos, este regreso representa una oportunidad para reactivar los vínculos entre el Vaticano y un país donde la secularización avanza, pero donde la Iglesia sigue jugando un rol social y educativo importante.
Según diversos análisis, la elección de León XIV en el reciente cónclave se consolidó de manera sorprendentemente rápida. Fuentes del Vaticano destacan su estilo sobrio, pastoral y reflexivo, y su voluntad de tender puentes donde hay heridas abiertas.
El cardenal Sturla, aunque aclaró que no forma parte de la oficina que diseña los itinerarios papales, manifestó con firmeza: “Me parece que esos tres países estarán en la primera visita”. Una afirmación que, aunque informal, cobra peso si se considera su cercanía con el nuevo pontífice.
Más allá de lo simbólico, la futura gira apunta a reforzar la presencia de la Iglesia católica en la región y a poner nuevamente en el centro del escenario latinoamericano a aquellos pueblos que, desde los márgenes, esperan ser escuchados.
Importancia de la visita
El viaje del papa León XIV no será solo un evento religioso, sino un gesto profundamente político y espiritual. Una muestra de que la geografía emocional del papado también se escribe con deudas pendientes, con silencios que se tornan palabras, y con caminos que, finalmente, se transitan. Uruguay, Argentina y Perú se preparan, no solo para recibir al sucesor de Pedro, sino para reencontrarse con una historia que, por años, quedó suspendida.