

La suba en los precios del petróleo y el gas natural, luego de iniciada la invasión rusa en Ucrania, comenzó a convertirse en un escollo para el retorno a la normalidad del sector turístico y el transporte aéreo en prácticamente todo el mundo.
Por el momento, los ejecutivos y profesionales del turismo se encuentran a la espera de cómo se van desarrollando las reservas aéreas y hoteleras, pero es innegable que el alza en los costos ya se vienen manifestando.
Esta inflación crea un impacto en las rentas disponibles, que significa la principal fuente de ingresos del turismo. La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) dio a conocer que el combustible de avión aumentó un 4% este mes.
Es sabido que las compañías aéreas suelen cubrir sus riesgos, al haber asegurado ya el grueso de sus necesidades de combustible con mucha antelación, pero aún así, los problemas son innegables.
Por estos motivos, el sector turístico deberá ajustar sus planes y tarifas tras las nuevas condiciones planteadas fundamentalmente en Europa. Y esto golpea en un periodo en el que el turismo aún no se ha recuperado del golpe que significó la pandemia por Covid-19.