

*Por Juan Sebástian Vazquez
Como en cada oportunidad que tenemos, les hacemos llegar información sobre el apasionante mundo del vino que creemos útil para todos aquellos que desean conocer o quieren expandir sus conocimientos. Estamos en plena zafra de vendimia, sobre todo de variedades blancas, por lo que de buscar vinos refrescantes, ideales para esta época del año, inevitablemente vamos a poder conseguir ejemplares de la añada anterior, es decir 2021.
Para comenzar, nos parece pertinente aclarar algunos conceptos fundamentales. El hecho de tomar vinos de la última añada, no significa que estos no sean jóvenes ni mucho menos. Debemos de tener siempre en cuenta que las vinificaciones fueron elaboradas hasta la primera mitad del año anterior. En consecuencia, esas etiquetas serían lanzadas desde los meses de junio y julio. En tanto, la guarda acumulada al día de hoy no supera los seis o siete meses. Siguen siendo vinos jóvenes y potencialmente frescos. De lo anteriormente expresado debemos considerar algunas excepciones como ser los vinos criados en roble, que por sus procesos serán tienen características distintas.
Habiendo establecido algunas bases, vamos a centrarnos en la columna vertebral del tema elegido. ¿Cuáles son los vinos para el verano? Es decir, qué marida mejor con los días de playa o piscina, jornadas de calor intenso y comidas “livianas”. Más allá de los gustos personales de cada consumidor, queremos enumerar algunas variedades blancas que se prestan para acompañar estas circunstancias. El orden es alfabético.
Albariño: española y portuguesa, cada vez más uruguaya, esta variedad de moda es tardía en su maduración. En nuestro terroir sus características difieren sensiblemente de la gallega. Generalmente presentan buena acidez, notas frutales delicadas y elevado alcohol.
Chardonnay: es una variedad de temprana maduración, originaria de Borgoña, Francia. De color pálido, presenta notas de frutas blancas, como banana, manzana o pera. Suele ser muy ligero en boca.
Gewürztraminer: originaria de la frontera entre Alemania y Francia, de lenta maduración y notas florales principalmente. Por su baja acidez, puede interpretarse como un vino “dulzón”. Muy agradable tanto en nariz como al paladar.
Sauvignon Blanc: de las preferidas por los productores de nuestro país por su resistencia y adaptabilidad. Su lugar de origen es Burdeos, Francia. Su maduración es tardía y normalmente presenta una pronunciada acidez, característica que resulta muy agradable en días calurosos.
Viognier: una de las más versátiles para el maridaje y también para el verano. Originaria del valle del Ródano, muy adaptada a nuestro terroir, presenta notas florales y frutales, especialmente de pulpa blanca. Tiene cuerpo y acidez media. Ideal.
Esperamos esta reseña sea útil a la hora de adquirir vinos para disfrutar durante la corriente estación.