

Por Silvana Brustia Caperchione
Fotos: Mauricio Rodriguez / Prensa: Silvina Natale
Gracias a la tecnología, el ídolo de multitudes llegó al Velódromo de Montevideo, el pasado sábado 24 de septiembre junto a su banda, -que se presentó en vivo-, para brindar un show espectacular en sonido, música, luces y despliegue. Bajo la cuidada producción de Piano Piano, que hizo vibrar a más de 20.000 mil fans de nuestro país y de la vecina orilla que viajaron especialmente para la ocasión, ávidos de “misa”. Todos los detalles en SHOP NEWS.

Baltasar Comotto y Gaspar Benegas en guitarra y voz; Fernando Nalé en voz y bajo, Pablo Sbaraglia, en voz, teclados y guitarra; Luciana Palacios y Deborah Dixon en coros; Sergio Colombo en voz y saxo, Miguel Ángel Tallarita en trompeta y Ramiro López Naguil en batería; presentaron su espectáculo “Rock & Roll”, durante más de 2 horas en concierto donde repasaron su obra y la del “Indio”. Este último, tal como viene haciendo luego de su último concierto de marzo de 2017 en Olavarría, donde decidió interrumpir sus presentaciones en vivo por sus problemas de salud, “sorprendió” en el show de su banda con apariciones virtuales, interpretando 3 canciones: “Panasonic”, “Ángel Amateur” y “Flight 956”.

LFDAA llegaron a Montevideo después de 17 años e hicieron sonar y emocionar con: “Ella debe ser tan linda”, “Golpe de suerte”, “Botija rapado”, “Porque será”, “Ostende Hotel”, “Motorpsico”, “Superlógico”, “Yo no me caí del cielo”, “Había una vez”, “El Charro chino”, “Pequeña Mamba”, “Blues del noticiero”, “Beemedobleve”, “Vino Mariani”, “Todo un palo”, “Pura suerte”, “Nadie es perfecto”, “El tesoro de los inocentes”, “El martillo de las Brujas”, “Ya nadie va a escuchar”, “El pibe de los astilleros”, “Vamos las bandas”, “Arca Monster”, “Todo preso es político”, “Divina TV Fuhrer”, “Mi genio amor”, “Ángel para tu soledad”, “To beef”, “Banderas”, “Mariposa Pontiac” y cerraron el show con Jijiji y fuegos artificiales ante la multitud que no dejó de saltar, bailar y agitar durante toda la noche, parte del ritual ricotero que aún sigue vigente y seguirá.




La creación de los FDAA se dio a colación de la separación previa de los Redonditos de Ricota ocurrida en el año 2001. La agrupación se formó sobre la base del proyecto personal de Solari (de hecho, lo bautizó con su seudónimo con un formato similar al título del grupo «Patricio Rey»), luego de la disolución de Los Redondos y un prolongado y hermético silencio por parte del artista.

Contó en su primer trabajo con la colaboración de Julio Sáez, Baltasar Comotto, Hernán Aramberri, Pablo Sbaraglia y Marcelo Torres. Con el paso del tiempo, la alineación sufrió diversas modificaciones, pero manteniendo inalterable la calidad de sus producciones.


Una curiosidad de los discos lanzados por este grupo, son los seudónimos con los que el propio Solari hace alusión a su trabajo, usando nombres como «Artista invitado», «Monsieur Sandoz», «Caballo Loco», «El Fisgón Ciego» y «Protoplasman» para figurar en los créditos.


Asimismo, una particularidad exhibida por esta agrupación ha sido las multitudinarias convocatorias que supo realizar en diferentes recitales brindados en el interior de Argentina, siendo conocidas popularmente como «misas» debido a los altos niveles de convocatoria que registraba.


Esta modalidad adoptada por Solari para presentar sus producciones, no estuvo exenta de polémicas debido a las graves fallas en los sistemas de seguridad de estos eventos, donde en sus últimas convocatorias se llegó a superar las 300 000 personas.


Uno de los grupos más convocantes de rock de Latinoamérica: es considerado junto a La Renga el grupo más grande y convocante del rock latinoamericano, siendo sumamente convocante aún sin la presencia física de Solari. Desde su presentación en el año 2004, Solari y los Fundamentalistas llevan grabados los discos, El tesoro de los Inocentes (bingo fuel), Porco Rex (2007), El perfume de la tempestad (2010), Pajaritos, bravo muchachitos (2013), DVD “En concierto” y silencio (2015), El ruiseñor, el amor y la muerte en 2017.
