

Por Marcel Daset
Globalmente es conocida por su doble rol en la telenovela “La usurpadora” (1998) y otras historias que se expandieron como fuego por el mundo. Hoy está al frente de “Corazón guerrero” (Televisa, México), donde su personaje sufrido y valiente mantiene en vilo a millones de televidentes, mientras que en nuestro país, Uruguay, cada tarde la vemos en “Si nos dejan” (Canal 12). La actriz dialoga como nunca y confiesa la verdad en esta entrevista que concede para el programa “Twister Internacional” (VTV), para SHOP NEWS y para toda Latinoamérica a través de DirecTV.
Actriz, cantante, escritora, venezolana de nacimiento, pero adoptada por México y el mundo, hoy se ha incorporado con un personaje protagónico fuerte en todo sentido dentro de la nueva historia éxito de Televisa, la telenovela mexicana “Corazón guerrero”.
En veinticinco minutos a solas con este cronista, vía zoom, la gran Gabriela Spanic, abre su corazón a pleno como nos tiene acostumbrados, para la TV de Uruguay, y SHOP NEWS tiene acceso a la intensa charla. Material exclusivo para este medio, donde Gaby inicia el mano a mano hablándonos de ese papel de mujer guerrera, Elisa Corzo, en ficción: “Este personaje me tiene enamorada. `Corazón guerrero` es una historia maravillosa, una remake de `Valientes` (2009), que se hizo en Argentina. Tenía tanto deseo de trabajar con el productor Salvador Mejía otra vez, con quien lo hice hace veinticuatro años en `La Usurpadora`. Él me llama para hacer este personaje que es la mamá de los protagonistas. Es un papel muy especial, muy diferente. Ella tiene una cicatriz en su cara, o sea que adiós belleza, pero es muy linda de alma, con un corazón guerrero, transparente, tenaz, fuerte, amoroso, tierno. La vida de ella ha sido un sufrimiento, y como toda madre, va a hacer lo que sea para recuperar a sus hijos. Resulta que ella presenció sin querer un asesinato, como cuando estás en la vida real que apareces en un lugar que no debiste estar pero que te tocó, porque así fue el destino. El villano (el actor Diego Olivera) es quien mata a esta persona y a Elisa la quiere silenciar, sufriendo ella dos intentos de homicidio, ambos fallidos. En el segundo intento, la metieron en una cajuela de un coche y le prendieron fuego; de ahí viene esa cicatriz. Le mataron al esposo (el actor Eduardo Yáñez), le arrebataron a sus hijos, los separaron, a cada uno lo metieron en un lugar diferente. Pero hay un buen samaritano, Santiago, que rescata a esta mujer, la lleva a un dispensario rural en Morelia, la cuida, la protege, y así ella empieza a recordar a sus hijos, inicia la búsqueda de los mismos y se prepara a nivel tecnológico en computación, espionaje, en un centro de control, y hasta usando distintas pelucas. Pues se va a enfrentar muchas veces al villano, pero disfrazada, y no disfrazada también; van a haber muchos enfrentamientos, todo por buscar a sus hijos. Él tuvo con ella esas obsesiones raras: tú no te vas a casar con él y por eso te hace la vida imposible; se enamoró de ella, pero ella no lo peló”. Continúa: “El papel de Diego (Olivera) es muy bueno ya que es un excelente actor; un agasajo trabajar juntos. Él ve a esta mujer, años después, a Elisa Corzo Guerrero, porque tiene una obsesión con ella, no solamente porque presenció un asesinato, no sólo porque la quiere silenciar”.

Prosigue Gaby detallando el personaje en “Corazón guerrero”: “Hay mucha oscuridad fuerte de parte de él, pero Elisa no le tiene miedo porque es una mujer de armas tomar. A pesar de que sufre mucho, muchas mujeres van a llorar con ella, se van a sentir identificadas, porque a muchas madres las separan de sus hijos, cruzan el río, son inmigrantes, maltratadas, perseguidas, injuriadas; lo que está pasando aquí en México que es terrible, los femicidios. Es un personaje hermoso que requiere de mucha fuerza física y mental, de mucho histrionismo, mucha actuación”.
Tras este relato de su tan esperada llegada a “Corazón guerrero”, la Spanic viene dando cátedra de sus dotes de buena actriz, desde el vamos, y títulos y más títulos la consagran una y otra vez como una de las grandes reinas de las telenovelas a nivel mundial, traducida a varios idiomas, popular en cientos de países. Nombres como, entre otros, “La loba herida” (1992), “Rosangélica” (1993), ”Como tú ninguna” (1994), “Quirpa de tres mujeres” (1996), “Todo por tu amor” (1997), “La usurpadora” (1998), “Por tu amor” (1999), “La intrusa” (2001), “La venganza” (2002), “Numai Iubirea” (2004), “Prisionera” (2004), “Tierra de pasiones” (2006), “Soy tu dueña” (2010), “Emperatriz” (2011), “La otra cara del alma” (2012), “Si nos dejan” (2021; actualmente la emite Canal 12 de Uruguay cada tarde a las 18.00 horas) y “Corazón guerrero” (2022), la han colocado en un sitial artístico de privilegio.
Siempre, Gabriela ha sido llamada por los productores para interpretar papeles no muy simples, sino para una actriz versátil, personajes que no cualquiera puede personificar. Esos roles de mujeres que, tal cual Ave Fénix, renacen de sus cenizas. Spanic entiende que ella, como mujer, ha transitado por su vida, situaciones muy fuertes, obstáculos que ha ido sorteando con todas sus fuerzas y entereza: “Yo digo que soy la protagonista de mi vida y que el libreto lo escribo yo.

Hablando de escribir, ya salió mi libro `Enigmas y reflexiones`, el cual estoy vendiendo en Amazon Prime y Spanic.mx. Este es el primer libro de la saga de `la verdadera usurpadora´, que son cinco en total. Antes había lanzado, `Mi vida entre líneas` y `Mi vida entre recetas`. Aquí en `Enigmas…` cuento mi historia. Enigmas significa lo que está encubierto. Es la saga de La verdadera `Usurpadora`, quien realizó e interpretó estos personajes, dos roles que hice en la novela `La usurpadora` y que la gente piensa que mi hermana gemela en la vida real, Daniela, también actuó, pero no fue así. Entonces cuento mi historia, de esa usurpadora, porque soy conocida en el mundo como `La usurpadora`. Cuento mi vida en primera persona. Escribo con el alma. Cada libro tiene un título. Lo quise hacer, porque en medio de la dificultad, porque tuve siete años sin trabajar en la televisión y no porque yo quisiera, sino por cuestiones que están aquí reflejadas en el libro”.
“Muchas cosas que pasó con Gabriela Spanic, desde la niñez hasta ahorita. Me encanta ser esta mujer empoderada, que no tiene miedo, que quiere salir adelante, que Dios me dio oportunidades de vida luego de un intento de homicidio, después de tanta cosa que nos han hecho, de tanta persecución, de tanta injuria, de tanta difamación. Imagínate a un pintor que le quieran quitar sus manos para que no pinte más. Detrás de mí ha habido un psicópata, de verdad, aquí en el libro voy a contar todo con lujos y detalles. Hay una cabeza detrás de todo esto, y mi sueño es hacer mi película de vida, mi bioserie, y dirigirla. Soy disléxica y es un bálsamo para mí escribir y actuar. Esto ha sido una reivindicación como mujer, como ser humano, como artista, como madre, porque ya basta de que sucedan cosas y queden impunes. Quiero contar no mi verdad, sino la verdad de los hechos, de todo lo malo y lo bueno y de lo regular que se ha dicho de Gabriela Spanic”.

Spanic habla con propiedad. Su vida misma no ha sido fácil. Mientras ha disfrutado de las mieles del éxito que ella misma logró y ha merecido y merece, la auténtica “Usurpadora” fue evenenada por su exasistente, algunas de sus exparejas la maltrataron, ha sido injuriada por un nefasto periodista “x”, pero la justicia, más vale tarde que nunca, falló a su favor, resguardando también el nombre de su hijo, como toda madre, con un “corazón guerrero” implacable: “No es fácil. Los artistas somos seres humanos y yo tengo un hijo de 13 años. Imagínense que tu hijo escuche `tu mamá carece de su capacidad mental, está desquiciada, maltrató verbalmente a su hermana gemela, mete inocentes a la cárcel, se la pasa peleando con el mundo`. Son cosas fuertes que se dijeron y yo soy conocida en el mundo por mi trabajo, no por estar peleándome ni por tener una discapacidad mental, porque esa gente merece respeto. Porque hasta un psiquiatra no tiene derecho a decirle `loco` a su paciente. Todas las respuestas están en mi libro. Quiero ser un estandarte, una inspiración para tantas mujeres en el mundo, que sí se puede, que no tengan miedo a nadie mientras tú hagas el bien sin mirar a quién. Mientras te hagas respetar como mujer, pues tu honra y dignidad no tienen precio. Creo que tenemos que dar la mejor versión de nosotros. Le agradezco mucho a los enemigos, de verdad, porque me hicieron la mujer más fuerte que conozco, y me hicieron escribir estos libros y sacar la mejor versión de mí”.
Yendo a sus telenovelas, incluso grabó una en Rumanía, aunque “La usurpadora” tuvo algo que logró que trascendiera más que las otras (que también han sido exitosas en distintas latitudes), donde actualmente vuelve a emitirse en algunos país y es tapa de revista actual en Serbia o Brasil, por citar sólo dos ejemplos; “Tanto `La usurpadora` y muchas telenovelas en las que actué, fueron tras su éxito y se expandieron por el mundo. Pero el fenómeno de `La usurpadora` ha sido fantástico. En Brasil la han emitido como diez veces; cada dos años la transmiten.

Estuvo ahí en primer lugar y están pensando emitirla en el canal TV Globo. En Europa tuve la oportunidad de viajar a veinticinco países, me hicieron un busto en Indonesia, tantos homenajes. Son tantas cosas que me han pasado con esta telenovela que ha sido una bendición en mi vida. Por eso en el libro digo `la saga de la verdadera usurpadora`, porque en el mundo `Gaby Spanic hace `La Usurpadora«. Le agradezco mucho a Salvador Mejía, a Carlos Romero, que me dieron la oportunidad de protagonizar esta gran historia. Es impresionante: es la telenovela latina más repetida en el mundo entero”.
Sobre su rol de cantante, su voz continuará deleitándonos: “Me tocó hacer la cortina musical de una telenovela que hice para Telemundo, `Tierra de pasiones`, y me gusta componer, escribir, y tengo un tono de voz muy particular. No soy Pavarotti. Yo a veces voy al súper, me pongo mi gorra y mis lentes, y cuando hablo me reconocen por cómo hablo.

Hice conciertos en Brasil, en Europa, y ahorita voy a hacer otro disco de alabanzas, y voy a hacer duetos con muchos cantantes importantes en Brasil. Estoy muy contenta con este proyecto que estoy cristalizando. Aparte del lanzamiento de mi libro, la novela `Corazón guerrero`, mi canal de YouTube de cocina, los secretos y las anécdotas de Gaby Spanic. Me he vuelto una mujer imparable. Yo digo que la vida tiene un solo contrato y cuando Dios te bendice de esa forma después de ese desierto que pasé, qué hermoso, es como una recompensa. Y lo agradezco mucho”.
Las famosas “memes” en las redes sociales están a la orden del día y de la noche, y Gabriela Spanic no está ajena a todo eso, y es viral e ícono al respecto: “Me divierten mucho. Me encantan y me deberían de pagar regalías por eso (ríe y bromea). Son unos genios quiénes las hacen. Las frases de Paola Bracho de `La usurpadora`, la gente se las sabe, como `hagamos un pacto de perras`, `traidora maldita`, `se les va a caer la mandíbula cuando me vean llegar`, `estoy aquí muerta del fastidio, no tengo con quién destilar veneno`; son tantos los dichos de Paola”. Y en cuando a las dos gemelas que interpretó en esa afamada telenovela, donde todos hablan más de la “mala” (Paola) que de la “buena” (Paulina), la propia Gabriela entiende: “Creo que Paola Bracho no era tan mala; era una mujer sexy, muy divertida, y a través de ese personaje, muchas mujeres se quisieron liberar, quisieron ser ella, viajar por el mundo, tener millones de dólares. Es un personaje liberador, con actitudes muy finas, muy elegante. Yo como actriz tuve que trabajar mucho las chackras hacia abajo con Paola para que despertara esa energía sexual, porque también gustó mucho en los hombres, en los gays, en las mujeres, en las adolescentes. Un personaje muy llamativo, liberador, que quedó como un ícono en el mundo de las telenovelas”.
Antes de dedicarse de lleno a ser artista, Spanic estudió psicología, herramienta que usa para la composición de sus papeles: “No terminé mi carrera, pero sí estudié. Y sí, claro, usé estos conocimientos que aprendí para entender mis personajes. Uso la psicología porque creo que los artistas tenemos una labor social por la cual tenemos que mandar un mensaje a través de nuestros personajes. Un mensaje inspirador, ya sea para mal o para bien. Estudiar la psicología de cada papel. Hay personajes que piden a gritos, ¡ayuda! Por ejemplo, en Ivana (“Soy tu dueña”, 2010), ella era una mujer muy resentida, porque siempre fue la apartada, como que le daban lo que sobraba, nunca le dijeron `te amo`, `te quiero`, `eres linda`; todo era para su prima Valentina (Lucero), y ella era la rezagada. Su manera de ser nació de ese resentimiento, así como nacen los agresores hacia las mujeres porque no han tenido amor en sus vidas. El mundo está ávido de amor. Cuando tú no escuchas a un hijo o a alguien, hay que tenerlo en cuenta. Luego, son gente que de verdad, el patrón de vida es el que vieron en sus casas: el maltrato y un futuro agresor. Yo siempre digo que escuchen mucho a sus hijos, que estén pendientes de ellos, que los amen. Que las mujeres les enseñen a estas nuevas generaciones, cómo ser verdaderos hombres, cómo valorar y entender a una mujer. Trato de que todos mis personajes tengan un mensaje social siempre. Porque yo estudio el resonador, dónde va la voz, porque Paulina metía la voz en el corazón, y Paola metía la voz en la parte sexual. Las villanas meten mucho la voz en la cabeza, porque planean cosas, y yo trabajo mucho con la psicología, en los resonadores, en la forma de caminar. Soy muy metódica y me encanta por eso mi trabajo”.
Y, ¿el amor de pareja?: “Estuve casada siete años, y no soy tan noviera como pudiera pensarse. Sí creo en el amor porque yo soy producto del amor. Soy una mujer que se maneja por prioridades y tengo tantas cosas que hacer, tengo un niño que levantar, estoy feliz por como estoy en este momento, pero sí tengo pretendientes, y me da mucha risa porque son menores que yo. Yo no soy Fedora Montelongo de `Si nos dejan` que tuvo un romance con el hijo de la protagonista, veinticinco años menor que ella. Se me acercan muy jóvenes, o muy grandes, y yo quiero el intermedio, y ese no se acerca todavía. Y no sé por qué”. Mientras tanto, el amor de su familia, amigos, y del público incondicional, la mantienen viva y plena, como la mujer que merece ser…