

El incendio ocurrido recientemente en las instalaciones de Nordex S.A., en el barrio Colón de Montevideo, generó preocupación, pero también una oleada de solidaridad. No solo por tratarse de una empresa histórica de la industria automotriz uruguaya, sino porque detrás de cada estructura hay personas, comunidades y sueños compartidos.
Tuve la oportunidad de visitar la planta días atrás, en el marco de una charla profundamente humana y significativa: una instancia de prevención del suicidio organizada para sus trabajadores, promovida desde el área de Recursos Humanos. En un mundo laboral muchas veces marcado por la presión y el rendimiento, hablar de salud mental es un acto de valentía y responsabilidad. En Nordex, ese compromiso se hace visible.
Desde 1962, Nordex ensambla vehículos en Uruguay. Ha producido modelos para marcas como Peugeot, Citroën, Kia, Renault y AELUS, entre muchas, adaptándose a lo largo del tiempo a los cambios del mercado y a los desafíos tecnológicos. En 2020, inició una nueva etapa con la producción de la camioneta Ford Transit y continúa con la línea de camionetas o furgones de varias marcas, consolidando un modelo industrial que combina calidad, innovación y empleo nacional.
Lo que se vivió durante esa jornada en la planta no fue un evento aislado. Fue la expresión de una cultura organizacional que entiende que el valor está en su gente. Al frente del área de Recursos Humanos se encuentra Florencia Lemes, quien asumió el cargo de gerente de RR. HH. en 2024, y lidera un equipo comprometido con la formación continua, el acompañamiento emocional y el bienestar del colectivo de trabajadores. Junto a otras profesionales con roles claves en la gestión de personas, vienen promoviendo una agenda de cuidado, escucha y respeto que merece ser reconocida.

El proyecto de cooperación entre Nordex y el Instituto de Alta Especialización (IAE) Las Piedras está en plena etapa de desarrollo, con una mirada estratégica: integrar la educación técnica con el mundo del trabajo, generar oportunidades para jóvenes y promover prácticas profesionalizantes en áreas clave para el sector industrial. Si bien aún no está en ejecución, esta articulación proyecta un modelo donde el conocimiento y la producción se fortalecen mutuamente.
El incendio representa un golpe, pero no una derrota. Porque Nordex no se define por sus paredes, sino por las personas que la sostienen cada día. Uruguay necesita más empresas que ensamblen futuro: con tecnología, sí; pero también con humanidad, empatía y visión a largo plazo.
Con más de 60 años de historia, Nordex sigue siendo un ejemplo de cómo se construye un país productivo y solidario. Hoy, el deseo compartido es uno solo: que pronto vuelvan a montarse las camionetas Ford, que el equipo retome sus tareas, y que este desafío sea una oportunidad para volver más fuertes.
Antes del incendio, Nordex se preparaba para lanzar una nueva línea de producción, un proyecto clave que prometía generar nuevos puestos de trabajo y aportar mayor valor agregado a la industria automotriz nacional. Este avance representaba no solo una apuesta por la innovación, sino también un compromiso con el desarrollo económico y social del país. Hoy, ese horizonte sigue vigente y refuerza el deseo colectivo de ver a la planta de Colón retomando su impulso con más fuerza que nunca.
En la edición 2024 del Reconocimiento al Esfuerzo Exportador, organizada por el Banco República y la Unión de Exportadores del Uruguay, Nordex fue distinguida como Mayor Exportador de Vehículos. Este logro no solo reconoce nuestra capacidad productiva, sino que también refleja el esfuerzo, el profesionalismo y el compromiso de todo nuestro equipo. Es el resultado del talento, la pasión y la dedicación de quienes día a día hacen posible que Uruguay se destaque en la industria automotriz a nivel internacional.
Fuerza a cada trabajador, a cada técnica, a cada joven que sueña con entrar por esas puertas. Porque cuando una industria cuida, educa y crea comunidad, todo el país avanza.