

*Por Karin Ledl
La pandemia y la crisis sanitaria mundial cambio de manera radical nuestra vida en todos sus aspectos. Esto incluye la forma en que nos relacionamos, el amor y los vínculos sentimentales. El virus del Covid derivo en situaciones de miedo y ausencias que afectan toda nuestra sociedad.
De repente, los besos y abrazos quedaron prohibidos, y nos mandaron mantener la “distancia social” aconsejada por los expertos. Era lógico que lo primero que sufriera fueran los vínculos interpersonales.
En la nueva realidad debemos enfrentarnos a nuevos retos en nuestros vínculos personales de manera diaria.
En cuanto a las relaciones sentimentales, tanto parejas establecidas como aquellos que recién inician una relación se vieron afectados. Si la convivencia ya era difícil en épocas pre-pandemia, el encierro y el aburrimiento, sumado a la profunda incertidumbre sobre el futuro en muchos casos han logrado erosionar las bases de la relación.
Esta situación incluso ha llegado a casos extremos de maltratos, violencia familiar y hasta asesinatos de la pareja. Por otro lado, muchas personas pusieron más énfasis en las diferencias existentes que en lo que los unía, por lo tanto se desmoronaron y se terminaron separando.

Además, la búsqueda de conexiones sociales en lugar del amor verdadero aumentó. Sitios de internet de citas como Tinder y Grindr, acumularon récords de visitas. Estas personas buscaban conectar con otras de manera virtual, sin responsabilidades ni obligaciones. Es una actitud quizás un tanto infantil pero coherente con estados de incertidumbre máxima.
Un aspecto positivo inesperado fue que este mayor tiempo “virtual” para conocerse y charlar online sin tener contacto físico, paradójicamente desembocó en mayores posibilidades de encontrar a una persona compatible. Por un lado, la tendencia es de formar redes sociales más superficiales. Pero también, una vez hecha la primera conexión, hay mayores posibilidades de filtrar personalidades que no son compatibles hasta encontrar al que verdaderamente nos mueve y nos motiva, en un plano más allá de lo físico.
La cuarentena ha creado nuevos gestos y nuevas formas de conocerse y de relacionarse. Con el avance de la vacunación se abren nuevas posibilidades.
¿Habrá un torbellino de citas en persona post-pandemia o se mantendrá una cierta distancia, al menos inicial, como hasta ahora?
Solo el tiempo sabrá decirnos si los cambios en las relaciones sentimentales serán duraderos y permanentes, o si recordaremos estos tiempos como un duro periodo de prueba a nuestra habilidad de establecer y mantener vínculos a pesar de toda adversidad.
*Abogada/ Consultora Sentimental
rsentimental@gmail.com