

Los cinco ediles departamentales de Montevideo por el Partido Colorado emitieron un extenso comunicado para justificar por qué no votarán «de forma genérica» el presupuesto departamental quinquenal de la Intendencia de Montevideo. Los legisladores argumentaron que se «aumenta el gasto de funcionamiento un 16%, mientras disminuye la inversión en valores reales un 29%».
Además, criticaron en particular que se «prioriza un gasto de cinco millones y medio de dólares por año para un canal de televisión». Dicen en el comunicado que el presupuesto mira los intereses de una persona o un grupo determinado y no vela por los intereses más generales que le competen a un gobierno departamental.

Esto piensa en una plataforma política y no piensa en obras, no piensa en recolección de residuos, no piensa en alumbrado público, no piensa en los cementerios departamentales, no piensa en que la situación actual de crisis y pandemia va a llevar una recuperación al largo plazo con consecuencias desconocidas y sigue gastando en lo que no tiene que gastar. Los ediles agregan que se encontraron con una realidad que se viene repitiendo en los últimos gobiernos departamentales, es un presupuesto que piensa en la candidatura presidencial futura, porque no nos engañemos que este presupuesto a nuestro entender es eso, una campaña política anticipada para que la intendenta el día de mañana sea candidata presidencial», aseguraron, y recordaron los casos de Tabaré Vázquez y de Daniel Martínez.
Ediles argumentan que «Los montevideanos queremos más pragmatismo; no queremos que nos digan conceptos abstractos, que nos digan en concreto que el camión de la basura va a pasar todos los días; que el que limpia el contenedor va a pasar cada dos días, y que los barrenderos van a pasar tres veces por semana».
Los ediles critican que aquellas actividades que están identificadas, no están cuantificadas: «Se dice qué se va a hacer pero no se dice cuándo o cómo. Nunca sabemos cuánto salen a ciencia ciertas esas actividades». Señalan que se encontraron en el presupuesto «con muchas «palabras lindas, muchas palabras políticamente correctas». «Algunas de ellas repetidas hasta el cansancio, que a veces se intentan usar como comodín para todo: política transversal, solidaria, participativa, democrática, productiva, integrada e integradora, inclusiva, pero que carecen en su mayoría de contenido cuando vamos a lo concreto».