

Por Eduardo Segredo Polero
Como todos los años, menos el año pasado debido a la pandemia del Covid – 19 y convertido por mérito propio en uno de los festivales musicales más importantes y populares del Uruguay, se llevó a cabo la Vigésima Edición del “Pan de Azúcar. Dulce Corazón del Canto” con una selecta grilla de artistas locales e internacionales. El viernes 11 de febrero a las 11 se realizó la Elección Dulce Flor del Pago dando comienzo el festival. El Sábado 12 de febrero llegaronn las Pruebas de Rienda con la actuación y el cierre de Luana. El domingo 13 se llevó a cabo el Desfile Criollo de las Sociedades Nativistas, custodiando la imagen de la Virgen de los Doloresdesde la Iglesia hasta el Parque. El Obispo de Maldonado Monseñor Milton Tróccoli celebró la Misa Criolla.
“Pan de Azúcar y su gente, muestran al país y a toda la región, cómo venimos avanzando como destino Turístico, Cultural, de Negocios Agropecuarios e Industrial. Este Festival es una de las razones que más atraen a visitantes de toda la región, vienen en familia y suelen volver cada año. Emociona ver cómo se ha involucrado toda nuestra comunidad en esta tarea”, había subrayado el Alcalde Alejandro Echavarría.

Dentro de las actividades opcionales y fuera de programa del Festival, la recorrida por el Parque Zorrilla y la visita a los Murales al aire libre que engalanan la ciudad, con obras de los mundialmente reconocidos Quino, Fontanarrosa y Tabaré, entre otros talentosos artistas que participaron oportunamente, son alternativas siempre interesantes para conocer más la ciudad, su gente y sus encantos. Como cada año, se pudo visitar la Feria Comercial y la Plaza de Comidas, atendidas en general por las Organizaciones Sociales presentes en la Comunidad. En esta Vigésima Edición del Festival, los asistentes pudieron saborear una deliciosa Paella de Campo y disfrutar del Pericón a Caballo, singular espectáculo visual de destreza criolla celebrando nuestrasraíces y cultura gauchesca.
Sin lugar a ninguna duda, en la medida que todo este tipo de festivales se sigan desarrollando a lo largo y ancho del país de alguna manera está asegurada la continuidad de las tradiciones de nuestros antepasados y de la paisanada. Una opción más de nuestro querido Uruguay Natural.