

El Instituto de Historia de la Facultad de Arquitectura mostró su preocupación ante una serie de intervenciones en edificios de Montevideo. Las pintadas, firmadas por «Gallino», representan a algunas figuras emblemáticas de la cultura uruguaya. Sucede que, según la Facultad, «La intención y sus polémicos resultados cobran mayor gravedad» cuando se imponen a las fachadas de «obras notables» de la arquitectura de nuestro país.
Se menciona, por ejemplo, al retrato de Antonio Grompone, fundador del Instituto de Profesores de Artigas, plasmado en el costado del edificio de esta institución. «Sufrimos más cuando la obra es de alta calidad, o tiene un valor simbólico que trasciende su calidad estética», dijo el director del Instituto de Historia de la facultad, Jorge Nudelman.
Si bien la pintada surgió a raíz de una iniciativa de la Administración Nacional de Educación Pública, el Instituto de Historia de la facultad rechazó la propuesta; «es gravísimo, más aún porque proviene de la autoridad», dice el comunicado. A su vez, Nudelman manifestó que les preocupa que no tengan el suficiente criterio cultural para reconocer y defender este patrimonio de una vanguardia uruguaya, en vez de estimular irresponsablemente su intervención».
Al realizar este cuestionamiento, la FADU no busca instalar el debate entre arquitectura y artes plásticas; sino por el contrario, su objetivo es asumir que debe ser pensado con cautela y en el marco del proceso proyectual.
El director del instituto sostiene que la manera de homenajear a aquellas personas que lo merecen «no tiene nada que ver con los criterios de cómo y dónde hacerlo, incluso de determinar si la intervención es permanente o efímera».