

Ahora que se acerca la Semana de Turismo —o Semana Santa, según el mapa cultural de cada visitante—, los caminos invitan a explorar con la familia, los amigos o simplemente al ritmo propio. Y si el destino elegido es Mendoza, hay una experiencia que combina paisaje, sabor, descanso y descubrimiento: el enoturismo.
Pero no todos llegan con auto ni todos desean invertir sumas importantes para vivirlo. ¿Quién dijo que visitar bodegas era un lujo exclusivo? En Luján de Cuyo, al pie de la cordillera, una alternativa creativa, accesible y responsable se abre paso: el Wine Bus.
La idea nació de una necesidad real. Vivian Tavara, una viajera peruana que llegó a Mendoza con ganas de conocer bodegas, chocó con la realidad: las distancias, las reservas y los tours estructurados le dificultaban la experiencia. Frente a los paquetes premium pensados para extranjeros, con choferes y precios que rondaban los 100 dólares por persona, imaginó otra forma de recorrer: más libre, más económica, más cercana.
Así nació Wine Pass, una plataforma que permite visitar bodegas de forma flexible, con un sistema de pases por copa. Desde 2021 hasta hoy, ha crecido de 15 a casi 50 bodegas adheridas, y recientemente se alió con Wine Bus y la empresa Oro Negro, que aporta la logística para que el visitante pueda moverse sin preocuparse por manejar —porque si conduces, mejor no bebas.
El Wine Bus opera exclusivamente los sábados, con un itinerario pensado para aprovechar el tiempo sin apuros. Parte a las 10:00 de los Caballitos de Marly, pasa por la Plaza de Luján de Cuyo y visita tres bodegas destacadas: Ruca Malén, Séptima y Terrazas de los Andes, con tiempo suficiente para fotos, caminatas entre viñedos y, por supuesto, una copa en cada una. El regreso es a las 14:30, justo a tiempo para una siesta o seguir explorando la ciudad.
El ticket se adquiere en www.winepass.com.ar e incluye traslados y degustaciones. También hay otras modalidades como el Lunch Pass (que suma propuestas gastronómicas a la experiencia) o el Walk and Wine, ideal para quienes prefieren probar vinos en vinotecas urbanas y cerrar el día con algo rico para comer.
Detrás del paseo hay una intención clara: democratizar el vino, derribar el mito de que solo es para entendidos o visitantes con presupuesto amplio. La experiencia invita a vecinos, turistas y curiosos a convertirse en embajadores del vino mendocino, disfrutando con responsabilidad y sin barreras de acceso.
Así, esta Semana de Turismo puede transformarse en una travesía sensorial por Luján de Cuyo, donde cada copa cuenta una historia, y cada parada abre una puerta al encuentro. Porque a veces, lo que parecía inalcanzable, solo necesitaba una idea creativa, un bus y ganas de brindar.
🎥 Link Video: https://youtube.com/shorts/jtYK4zj75XY?feature=share
🔎 Más info: https://lujandecuyo.tur.ar/

